ENTREVISTA A LA POETA ANA ISABEL ALVEA SÁNCHEZ

ENTREVISTA A LA POETA ANA ISABEL ALVEA SÁNCHEZ

Ana Patricia Santaella
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ENTREVISTA A LA POETA Y PROMOTORA CULTURAL Y LITERARIA ANA ISABEL ALVEA SÁNCHEZ

 

POR ANA PATRICIA SANTAELLA

 

A.P- La infancia es un espacio privilegiado para la mayoría de nosotr@s al que nos gusta retornar: ¿Le gusta evocar algún momento, suele volver a  ella?

La infancia es uno de los temas universales de la Literatura, y de la Poesía, normalmente como paraíso o patria perdida; una etapa inocente y frágil que puede influir decisivamente en nosotros.  Es cierto que ha estado muy presente en mis poemas, el pasado en general, con sus luces y sus sombras. Siempre me ha intrigado la permanencia del pasado en el presente.

cuando susurran los cipresesA.P- Tiene una relación bastante especial con el autismo, desde el punto de vista personal y literario. ¿Qué ha aprendido que puede trasmitirnos?  ¿Necesitamos comprender su complejidad?

Mi sobrino Álvaro tiene autismo y creo que, gracias a él, comprendo mejor este trastorno. Por supuesto, te hace ver la vida de otra manera, como bien decía el poeta Joan Margarit. Todo les requiere un esfuerzo mayor, la simple coordinación o psicomotricidad, cortar con unas tijeras, por ejemplo, o vocalizar bien. He de advertir que cada persona es diferente. Existe una amplia variedad dentro del trastorno del espectro autista.

Importante desmontar mitos que no son ciertos, como el que los presenta como insociables; al contrario, Álvaro siempre está deseando tener compañía y jugar con sus semejantes. Tampoco es verdad que no tengan empatía y pueden ser muy cariñosos. Sí pecan de rigidez mental, de pequeño se empecinaba siempre en el mismo juego. Se obsesionan con aquello que les guste y si dices de quedar con él, más vale que cumplas tu palabra, porque se frustran enormemente, los imprevistos les altera bastante. Sí, necesitamos comprenderlos más y mejor.

En todo caso, he vivido muy buenos momentos con mi sobrino. He sido muy feliz con él, era un niño muy inquieto, cariñoso y alegre. Se puede decir que he revivido la infancia y él me contagiaba esa alegría y entusiasmo, tan propios de la niñez.

Desde el punto de vista literario,  estoy escribiendo de nuestras vivencias compartidas y he tenido que enfrentarme a la prosa, un género que difiere bastante de las normas de la lírica.

A.P- Hoy estamos inmersos en un aluvión imparable del huracán de las tecnologías. ¿Qué cree que podemos hacer para mitigar esto e influir positivamente en que la infancia y la juventud lean?

Es difícil, sin duda, estos pequeños están hipnotizados por el móvil desde muy pequeñitos. Claramente, reducir el uso de las pantallas a favor de otras dinámicas más participativas, juegos en familia o con amigos, que parece estar perdiéndose. Acostumbrarlos a los libros y a la lectura: acudir a las bibliotecas y sacar cuentos o libros; asistir a cuentacuentos, comprarles y regalarles libros, leérselos de más pequeños, leer en clase, comentar lo leído. Sí creo importante que empiecen leyendo lo que les guste, aunque sean tebeos, y no lo sientan como una imposición. Encontrar un hilo de interés del que se pueda tirar para motivarles.

A.P- ¿Influyó alguna persona o circunstancia en su afición lectora?

Mi padre, a quien le encantaba leer. En nuestros largos veranos, cuando todos dormían la siesta, nosotros dos leíamos, cada uno en un sillón del salón. Compartíamos este placer.

En cuanto a circunstancias, podía disponer de la biblioteca de mi padre y también de una biblioteca que crearon los vecinos en el Centro Cívico. Gracias a la biblioteca de los vecinos pude leer poesía, pues mi padre solo tenía narrativa y Rimas y leyendas de Bécquer; pero en esa biblioteca encontré a Federico García Lorca, Alberti, Gloria Fuertes, Miguel Hernández… El colegio y el instituto ayudaron igualmente, nos enseñaban nuestra tradición literaria.

A.P- ¿Puede hablarnos de los poemarios que ha publicado hasta la actualidad?

Interiores (Ediciones en Huida, 2010). Como su nombre indica, intimista y confesional. Se ocupa de uno de mis temas recurrentes: cómo el pasado puede influir en el presente y en nuestras decisiones. Y el segundo tema: aquellas vivencias, intensas, que nos han dejado huella. En realidad, ya estaba aquí mis preocupaciones: el dolor, la continuidad del dolor a pesar del tiempo transcurrido. La infancia.

Como mi escritura oscila entre lo interior y el exterior, bien porque me canse de la introspección, Hallarme yo en el mundo (Ediciones en Huida, 2013) pone su punto de mira en lo externo, alude a la crisis que azotaba al mundo y a nuestro país. Además, se suman temas sobre los que reflexiono y de los que soy testigo: el éxito y el fracaso, el amor, reflexiones metaliterarias…

Más tarde sufrimos una tragedia. Mi madre contrajo cáncer de garganta y falleció en 2015, resultó muy duro, era el pilar de la familia. Fruto de esta experiencia nacerá Púrpura de cristal (Torremozas, 2017): la enfermedad, el duelo.

En plena pandemia, me llaman por teléfono para comunicarme que me conceden el XXXV Premio del Certamen Poético Ángel Martínez Baigorri y el Ayuntamiento de Lodosa publica en 2020 La pared del caracol. En este poemario ya se inicia mi conciencia del paso del tiempo, muestra una rebeldía contra lo impuesto, está presente la crítica social y termina con un canto a todo aquello que nos mueve y alienta.

En 2022 publico Las ventanas del tiempo (Maclein y Parker), en el que se retrata cuatro personajes, vecinos del mismo piso, que actúan como arquetipos y a través de ellos hablo de la libertad, la soledad, el amor, la ruptura amorosa y desamor, la escritura, la familia, el sentido que cada uno le otorga a su vida. Con un trasfondo social e histórico.

Por último, en 2024 publiqué Cuando susurran los cipreses (Cypress Cultura)

la pared de caracolA.P- No solamente escribe, también es una infatigable promotora cultural y literaria. ¿Nos lo cuenta, Ana?

He dirigido un club de lectura de poesía en Casa del Libro de Sevilla durante muchos años, desde 2010 hasta 2023, y  creo que a partir de 2017 organizamos los encuentros con poetas que coordiné con Rafael García Organvídez, un excelente lector de poesía. Fue una experiencia bastante enriquecedora, como si los poemas y el libro cobrasen vida. En cuanto a los Talleres de poesía, los imparto desde 2011: Cómo escribir un poema, Poesía en la Literatura Universal, Poesía española contemporánea. Actualmente, el curso “Taller de poetas” consiste en profundizar en la escritura de diversos poetas y doy clases junto a varios colaboradores; también soy profesora de los cursos de poesía en el Portal del Escritor.

A.P- Ha colaborado durante años con la revista de contenido literario: “En sentido figurado” ¿cómo fue dicha experiencia?

Muy buena y agradable, los compañeros son un tesoro, colaboré desde 2007 hasta 2013. En un principio, estuve en la sección de ensayo y más tarde, en Poesía. Es una revista muy completa, acoge todos los géneros literarios y también una galería de poesía visual o de arte. En la sección de poesía, los poemas van acompañados de las ilustraciones magníficas de Ángel González. Es una revista mexicana y todos sus colaboradores son rigurosos. Tiene ya una larga vida.

A.P- También lo hace hoy día, con la revista “Disidentes” ubicada en México, a raíz de la invitación expresa a hacerlo por parte de José Juárez.

No conocía a José Juárez, pero contactó conmigo, y de modo azaroso y casual empecé a colaborar con la Revista en la Sección de Poesía. Actualmente la publicación de “Disidentes” se ha suspendido, una pena.

A.P- Básicamente, el eje argumental y lírico de “Cuando susurran los cipreses” se basa en lo efímero y mortal, pero se pueden desprender de este libro, otras hermosas conclusiones…

Deseaba retratar la belleza de la vida desde la toma de conciencia de la muerte. La idea de la muerte puede llevarnos a apreciar más y mejor la existencia y el día a día. Pretendía un canto a la belleza. Durante el proceso creativo me fueron apareciendo otras ideas y temas, como las etapas de la vida y poemas sobre la escritura, porque estos son un modo de testimoniar la vida, irremediablemente efímera. Consta de tres partes: La carta, Los ciclos y Al rescate.

A.P- Escribir es algo casi inefable, pero a buen seguro algo puede contarnos…

La escritura siempre está envuelta en el misterio. Nada te garantiza -ni la técnica, ni las lecturas o los años de escritura- que lo que vayas a escribir sea bueno. Esto para empezar.

Para escribir lo primero que salta es la chispa: unos versos que te vienen repentinamente, una imagen te provoca unos versos, un tema que te acucia y motiva -más bien una emoción-, algo golpea dentro para salir. Curiosamente, y no sé si para bien o para mal, al principio mi escritura era más inconsciente,  por ejemplo, paseaba y tenía como una especie de revelación o epifanía, observaba algo y surgían los versos. Sin embargo, en Cuando susurran los cipreses tuve muy claro el punto de partida del libro, aunque en el proceso creativo vaya ampliándose, variando y tomando forma. Hubo una idea previa de libro que fui moldeando como una alfarera.

purpura de cristalA.P- Cuando hay un recorrido largo en cuanto a lectura y escritura se refiere, ¿qué cambio sustancial se produce que incorpora a su propio proceso de inspiración y escritura?

Por mi experiencia puedo decir que se pierde frescura y se adquiere oficio y técnica. Y conste que siempre procuro la naturalidad. Y también adviertes la importancia crucial de la revisión. Por supuesto, se cruzan influencias y ecos en tu escritura, creo que es normal. Tal vez ser escritor consista en buscar una voz o estilo personal, pues no es fácil. No sé si cada escritor tiene clara su estética o poética; tal vez no y muchos escriban de un modo más instintivo, puede que los estudios en Teoría de la Literatura hayan desarrollado esa conciencia metaliteraria en mí.

Un segundo cambio que observo: en mis inicios los poemas brotaban de una emoción y cada vez se vuelven más reflexivos, una poesía que se enraíza en el pensamiento, por decirlo de alguna manera.

A.P- Por último, díganos nombres que no debemos pasar por alto de la narrativa, el ensayo y la poesía que le hayan seducido

Pues hay muchos y no podemos omitir que, en gran medida, es cuestión de gustos. En mi blog: HALLARME YO EN EL MUNDO | Literatura y poesía constan algunos poetas.

Voy a indicar tan solo una autora española, los restantes serán extranjeros, y porque resulta imposible no nombrarla, ha sido todo un fenómeno literario: Irene Vallejo –imagino que suponían- con su excelente ensayo “El infinito en un Junco”.

En poesía: Paul Éluard, Borges, Octavio Paz, Salvatore Quasimodo, Eugénio de Andrade, , Alejandra Pizarnik, Idea Vilariño,  Roberto Juarroz,  Rafael Cardenal, Raymond Carver, Charles Simic, Anne Carson, Hugo Mújica.

En narrativa: Adam Zagajewski, Francis Scott Fitzgerald, Cortázar, Borges, Gabriel García Márquez, Kapuscinski… Leo más narrativa nacional que internacional, y en Sevilla encontramos muy buenos novelistas, y en Andalucía.

Reseñas:

las ventanas del tiempo

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