- Quinta edición del ciclo de documentales sobre el rock CineZín - 4 de junio de 2026
- Cinco máximas a priori acerca de la naturaleza de la lectura que quizá sólo puedan ser creídas a posteriori… - 3 de junio de 2026
- Retrato de un Maleficio - 2 de junio de 2026
Diccionario del actor
Sistema de Konstantin S. Stanislavski
El Diccionario del actor constituye una universidad del arte donde estudiantes, profesores y especialistas encontrarán sintetizados, de forma sistémica, los grandes temas concernientes al mundo de la escena y la creación. Diversas son las funciones y aplicaciones de este libro: servir de plataforma para la docencia artística; ser una guía del actor; compañía del escritor en la concepción de sus personajes y realización de una obra; constituir un referente en la dirección y montaje de una puesta en escena -teatral, operística o cinematográfica-; a la vez que fuente inagotable de conocimiento dirigida a estudiosos y amantes del arte. El análisis de la Obra Completa del célebre director, actor y teórico Konstantin S. Stanislavski que se aporta en este libro ha permitido ofrecer,
además, por vez primera, el conjunto de su sabiduría creadora de forma integral al publicarse, junto a su teoría, los ejercicios prácticos que demuestran el valor y eficacia de su método, el cual ha inspirado a grandes creadores del arte contemporáneo
El «sistema» es un libro de consulta, no
una filosofía. Donde comienza la filosofía
termina el «sistema».
Konstantin S. Stanislavski
El actor: la vida
La realidad, ese gran escenario del mundo, nos enseña que todos somos actores. Y así como no es posible una sociedad sin vida, tampoco es posible la historia sin personaje, es decir, nosotros mismos.
Toda actuación es fuente de conocimiento y autoconocimiento, aprendizaje abierto sustentado por la experiencia de la tragedia y la comedia de cada día. En esta sucesión tragicómica surge la máscara y el rostro, eso que nos hace intérpretes de un destino.
Sin embargo, nadie había desvelado los secretos del actor tan honda e intensamente hasta Stanislavski, quien fue un pensador de la escena, más que el creador de un Sistema.
El pensamiento vive de análisis, contradicción, evolución. La teoría y la práctica stanislavskiana representan ese pensar donde el arte, la vida, constituyen una razón de ser. La tradición escénica de la antigüedad1 , los renovadores avances de la ciencia moderna y las vanguardias artísticas del siglo XX son los tres pilares que nutren su creación, impregnándola de una sabiduría que trasciende la definición de método al descubrir e integrar los aspectos que son necesarios en la formación actoral. De ahí que en el ámbito de la representación exista un antes y un después de Stanislavski, convirtiéndose en punto de partida e inspiración de las escuelas contemporáneas de actuación.
Pero el sentido de la teoría y la práctica stanislavskiana es vital, no se circunscribe a lo histriónico.
Este Diccionario recoge esa herencia. Aquí, en estas páginas, el proscenio es Ágora, plaza pública en la que se conversa, debate, a la vez que se nos revela, más allá de un aprendizaje acerca del comediante, el cine, la literatura, la música o la pintura, que lo que de verdad está en juego tras las lecciones de Stanislavski es el drama de nuestra propia circunstancia, la del individuo que actúa, esté o no en el teatro. Por eso este libro nos prepara para saber actuar, o lo que es lo mismo, saber vivir, ser mejores actores de la vida.
Observar, estar despierto al latir de lo visible e invisible, nos indica cuál es el camino verdadero. Stanislavski no lo reconoció en el naturalismo, ni en los artificios teatrales, sino en las leyes de la naturaleza, a la que aplicó, en la búsqueda de la verdad, su método habitual «que consiste, primero, en hacerles sentir lo que están aprendiendo con ejemplos prácticos, para, inmediatamente después, convertirlos en teorías.» Desde esa perspectiva de su magisterio se ha construido el Diccionario del actor2 de manera que Stanislavski continúe impartiendo sus lecciones. Es su voz la que nos habla:
«La ventaja de mis consejos es que son realistas, prácticos, aplicables a nuestro trabajo. Han sido demostrados en la escena misma, verificados en decenas de años de labor, y dan resultados definidos».
De este modo, va ejercitándose la sensibilidad en el logro de la obra. Durante este proceso se comprende que no existen reglas en el arte y que la grandeza de un maestro subyace en la capacidad de potenciar la independencia de los discípulos:
«…No se trata de discutir si hay un sistema ‘vuestro’ o ‘mío’. Sólo hay un sistema: la naturaleza orgánica creadora. No hay ningún otro. Y debemos recordar que este llamado sistema (no hablemos del sistema sino de la naturaleza del arte creador) no permanece estático. Cambia todos los días.»
Ese fue el intento de Stanislavski: ofrecer una vía para el desarrollo del talento, la acción de la libertad, el progreso de la cultura.
Iván González Cruz
Diccionario del actor
Más leídos