John Berger: la fortaleza de lo ilegible José de María Romero Barea La insubordinación tácita pero decidida que marca la vida pública de John Berger
Magazine Virtual Cultural
Ebrio de enfermedad de Anatole Broyard
Ebrio de enfermedad de Anatole Broyard Traducido por Miguel Martínez-Lage y con prólogo del eminente psiquiatra y neurólogo Oliver Wolf Sacks, Ediciones La Uña
Dashiell Hammett de Cosecha Roja
Dashiell Hammett de Cosecha Roja Por Francisco Vélez Nieto “Y cuando a uno le gusta el trabajo procura hacerlo tan bien como puede. De otro
Itálica, Patrimonio de la Humanidad
Itálica, Patrimonio de la Humanidad La Fundación Itálica de Estudios Clásicos ha iniciado los trámites para la declaración del Conjunto Arqueológico de Itálica como Patrimonio
Viaje de invierno de Jaume Cabré: rendición de cuentas ante la belleza y el horror
Viaje de invierno de Jaume Cabré, rendición de cuentas ante la belleza y el horror Tras dieciocho años de elaboración y catorce desde su versión
Nabokov y su Lolita de Nina Berberova
Nabokov y su Lolita de Nina Berberova Pero se tiene la impresión de que un péndulo que se ha vuelto loco oscila sobre nuestras cabezas:
El interior
El interior Martín Caparrós Malpaso. Ediciones S. L. Por Francisco Vélez Nieto “Yo no investigo, yo hurgo, no busco nada consultor: con lo visible alcanza”
“El político debe ser el más fino, el más justo de todos los profesionales”
“El político debe ser el más fino, el más justo de todos los profesionales” Las preguntas son fingidas, pero las respuestas no. Andalucesdiario.es ha hecho
En el calor de la noche de John Ball
El primer protagonista que aparece al principio de esta narración se llama Sam Wood. Un policía nocturno que «cabalga» en su coche desde hace años cumpliendo la rutinaria ronda. Husmeando acá y allá. Sam es lo que en mi pueblo se suele denominar un “Papafrita” al imaginarse ser un tipo importante. Mezcla de genio petulante de la sabiduría. Cada loco con su tema y el insoportable Sam tenía el suyo tallado en la mente.
Mercier y Camier de Samuel Beckett
Mercier y Camier de Samuel Beckett -Anímate -dijo Camier-, estamos llegando a la estación de los condenados, ya se ve la torre. -Alabado sea Dios
