Boda de Laura y Cruz
(Artículo de una generación)
Hoy también ha anochecido en esas calles que nunca oscurecen. Vivimos en un mundo de servidores remotos y almacenamiento virtual. Todo se reduce a un informático que quiere hacerse humano en un círculo que no sabe llorar. En este escenario, trasladamos la vida misma a una nube eterna.
En los veintiséis años que llevamos de siglo, el ser humano ha perdido la piel. Nuestros instintos son ahora la lápida de un cementerio metafórico. Un lugar que nunca pasa de moda, lleno de silogismos y estructuras que buscan crear un nuevo mar antes de que desaparezcan los nuestros. La época del compositor español Isaac Albéniz regresa a nuestra soledad cuando recordamos que aún somos humanos, que nacimos de una mujer y que, por arte de magia, podemos vivir fuera del sistema virtual.
Ahora el mundo crea un ejército global del cual nadie puede salir para respirar. La forma de comunicarnos ha cambiado para transformarnos, otra vez, en robots: pensamos lo mismo, comemos lo mismo y jugamos a lo mismo.
¿Aún existe el amor? Estamos a un paso de ocultarnos para besar en el silencio de una noche que siempre pide más amantes. ¿El mundo ha cambiado o simplemente sigue su mutación? Todavía luchamos, antes y después de cada batalla, para salvar el amor. No solo el carnal, sino también el eterno. Todavía hay personas que escapan de los números que generan este aire falso.
Os voy a presentar, al menos por su nombre, a dos chicas que decidieron huir de este caos inesperado. Ellas saben que todavía pueden viajar a Las Vegas para casarse. Cruz y Laura eligieron a Elvis Presley para aliarse con el rock and roll. No es una boda común; es un nuevo diálogo abierto a todos los pensamientos y sentimientos. Es una piedra más contra esta era tecnológica que nos devora el seso para que pensemos como borregos. Cruz y Laura escucharán Hound Dog antes de bañarse en arroz para ser felices.
Así edificarán una nueva felicidad y una resistencia hacia la libertad, fuera de la vida virtual o la mal llamada vida armónica. El amor todavía puede romper las barreras de esta celda que nos creamos, llena de relaciones que nunca son reales y que jamás se tocan la piel. ¡Viva el rock and roll!
© Jorge Girbau Bustos.
Junio de 2026.
Imagen portada: openai
Boda de Laura y Cruz

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