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La Voz “Superficial “ Tiene Más Eco Que Nunca
Por Yuviana Hernández Robles
Las Estrellas tienen que hablar cuando los “intelectuales” callan.
El comediante británico Ricky Gervais y la periodista deportiva Emily Austin han tratado de demeritar el discurso de Billie Eilish mofándose de ella y despreciando su “autoridad” para dar discursos políticos. Gervais dice en tono burlón que nadie que esté en los Grammy ha pisado las aulas universitarias, y tal vez tenga razón, pero no se necesita estar versado ni ser un genio para tener un mínimo de empatía y consciencia social; no son ecuaciones algebraicas. Billie y Bad Bunny tuvieron que alzar la voz cuando todos callan, principalmente los intelectuales. El escenario de los recientes Grammy sirvieron para que Billie Eilish discurriera enardecedoramente sobre las desventajas y felonías del ICE, y nos legara la inmortal frase “nadie es ilegal en tierras robadas”. Cierto que sus detractores la acusan de “doble moral” por situarse su mansión millonaria en territorio que antes fue indígena; sin embargo, ella no pretende o pregona que se devuelvan las tierras robadas sino que se tenga mayor sensibilidad para quienes históricamente han sido más vulnerables y ultrajados. Billie conoce la historia y la trae a colación para la reflexión social. ICE nació como un instrumento policial para rebajar la criminalidad. Sin embargo creó lo contrario. Porque arrestar a “Pedro Pérez” un simple jardinero o albañil padre de familia no trae como consecuencia lógica la reducción de la delincuencia; o la deportación de “Marta García” la cocinera y madre de dos que se reduzca significativamente los asaltos y violaciones a la población blanca. Trump se comporta llanamente como el inspector Clouseau. Atrapa a quien no debe atrapar y se le escapa el hampa. Durante todo este tiempo de MAGA ¿Cuántos capos o líderes de la droga ha arrestado? ¿Cuántos dealers o al menos pandilleros? Cero, o muy pocos, la policía estadounidense en la era Trump ha demostrado más inutilidad para desempeñar su verdadera función que en cualquier otro mandato. Hasta George Bush Jr. luce cuerdo y atinado en comparativa, ponía como enemigos de la nación a verdaderos terroristas y genocidas, con cada una de sus intervenciones militares realmente salvaguardaba la seguridad nacional. En cambio, Trump solo usa la demagogia con fines racistas y clasistas. Sus prejuicios ahora tienen donde obrar tal como Hitler, por la ingenuidad y candidez de los alemanes el Führer encontró donde volcar sus traumas. Por ello, hoy más que nunca debemos estar espabilados. Qué mejor que personajes que mueven masas para hablar y tocar el tema. Y es que ICE es un problema no solo para la población latina y negra sino incluso la misma blanca. Circulan vídeos de como el abuso policial de ICE ha traído muertes y sufrimiento a niños y adultos blancos, debido al exceso de fuerza policial y efectos colaterales. Sumir a Estados Unidos en la violencia es traición nacional. La paz nunca será una mala o segunda opción. Renée Nicole Good, una mujer de 37 años, fue fatalmente disparada por un agente de ICE durante una operación de control migratorio el 7 de enero de 2026. Videos y análisis periodísticos muestran que el agente disparó varias veces a corta distancia mientras Good trataba de alejarse de la escena. Su muerte fue catalogada como homicidio por el examinador médico y detonó protestas significativas en la ciudad. Alex Jeffrey Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años y ciudadano estadounidense, fue muerto a tiros por agentes federales el 24 de enero de 2026, durante otro operativo masivo. Bystanders y organizaciones de derechos humanos informaron que Pretti no representaba un peligro claro cuando fue abordado, rociado con gas y finalmente disparado. ICE hiere con sus acciones al pueblo estadounidense porque solo enseña intolerancia y prejuicio a minorías. Y volvemos prácticamente a los cincuentas que en que existía un Estados Unidos con humanos de primera y segunda categoría. A veces esta distinción seduce al ciudadano común pues le otorga una particularidad, un adjetivo que lo eleva en su vida común. No obstante es un espejismo. Recordemos como terminaron los alemanes tras tragarse la falacia de la “superioridad” racial. Quedaron empobrecidos y aislados. Los humanos no nacimos para la guerra, somos seres sensibles y que nos gusta soñar, hedonistas y felices deleitando nuestros sentidos, siendo así es la tranquilidad el mayor de nuestros bienes y eso no se logra sino arreglando los problemas mediante la diplomacia y la palabra. Verdaderamente Estados Unidos posee una problemática migratoria y es innegable. Pero debe ser solucionada de acuerdo al orden, el respeto a la humanidad y sus derechos, y por supuesto, la civilidad. Algunos estadounidenses están trayendo a la mesa el debate del caso Epstein y poniéndole como tema de mayor relevancia que la situación de ICE. Sin embargo, aunque ambos casos son importantes, las violaciones a los derechos humanos contra niñas y niños están siendo cometidas por ICE en el tiempo presente; los videos desgarradores de niños latinos corriendo, siendo tratados con violencia y como adultos por parte de esta institución policial no son producto de la inteligencia artificial. Tal como aprendí al cursar un diplomado en Derechos Humanos por Amnistía Internacional, se nos exhorta, a las personas pensantes, a denunciar los ultrajes a los derechos no por conveniencia, sino por convicción. Por ello, la voz de las personas “superficiales” —los ciudadanos comunes, las celebridades, los no avezados— es hoy más necesaria que nunca.
La Voz “Superficial “ Tiene Más Eco Que Nunca
