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Aquellos que educan bien a los niños deberían ser más honorados que los que los producen; los primeros solo les dan la vida, los segundos el arte de vivir bien-Aristóteles.
Vivir es un arte, y como cualquier arte hay que aprenderlo.
MR Mercedes de Stephen King
—Augie cayó de rodillas junto al saco de dormir y recibió un puntapié tras otro mientras pugnaba por levantarse: en el brazo, en el hombro, en el cuello. La gente chillaba. Oyó gritar a una mujer: “¡Cuidado, cuidado, no parará!”
—Debo decirle que me lo pasé en grande. (Aquí le soy franco.) Cuando “pisé a fondo” y embestí a la muchedumbre de gente con el Mercedes de la pobre señora Olivia Trelawney, ¡se me “empinó” como nunca, en la vida! ¿Y puede creerse que el corazón me latía a doscientas pulsaciones por minuto? “¡Pues sí señor!”
—La relación entre ambos ha quedado oficialmente establecida: Hodges, el pescador; Mr. Mercedes, el pez. Pero un pez ladino, se recuerda.
Estos son algunos párrafos que puedes encontrar en la novela se Stephen King. He seleccionado estos tres párrafos en concreto, porque, en el primero: el narrador es una de las víctimas, en el segundo: el asesino y en tercero: el policía más implicado en el caso. Para mí, lo más interesante de esta narración, consiste en esto justamente: en poder observar el mismo hecho bajo los distintos enfoques.
Así el escritor juega con una multitud de sentimientos del lector:
—Con la angustia de las victimas cuando son ellos los narradores.
—Con la oscuridad de algunas mentes humanas; tan oscuras y tan profundas, que si fuesen un pozo al que si tirases una piedra, nunca oirías cuando cae. Y el desconsuelo de comprobar que nunca tienen suficiente.
—Con la ansiedad y la desesperación del lado del policía, en su lucha por encontrar al asesino.
Con un estilo sencillo, moderno, actual… a veces, dando leves pinceladas anticipando el mañana. Tiene en cuenta adecuar el lenguaje característico según la persona que habla: no es lo mismo la jerga de un asesino, que la de un policía; (algo propio en escritores consumados).
A través de una serie de digresiones, magistralmente descritas, va pasando de unos narradores a otros hasta el final de la novela.
Para los aficionados a este tipo de tramas, si quieren y les apetecen, la novela “Plenilunio” de nuestro afamado y genial escritor Antonio Muñoz Molina, presenta otro relato que les dejara complacidos.
Libros de MR Mercedes de Stephen King
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