Influencers e influenciados, una historia antigua que ¿se descarrila?

Influencers e influenciados, una historia antigua que ¿se descarrila?

Influencers e influenciados, una historia antigua que ¿se descarrila?

El auge de las redes sociales supuso el boom de los influencers. Los hay para todos los gustos, no importa si tienes 5 años o 85, si te gusta coleccionar sellos, preparar pasteles o hacer el pino, si buscas en Youtube, Tik Tok, Instagram, Facebook o la que sea, encontrarás un influencer que también hace eso que te gusta.

Estos “personajes” son capaces de generar miles de visualizaciones y likes porque son como nos gustaría ser, hacen lo que nos gustaría hacer o tienen la vida que desearíamos tener.

Hay influencers en las temáticas más inimaginables, y gozan de una alta capacidad para influir en las opiniones de sus seguidores, sobre todo la de los más jóvenes, y en el mundo de la publicidad se frotan las manos.

Son líderes de opinión, cuentan con la confianza de su público y se han convertido en una de las patas más importantes del marketing, ya que un “anuncio” que viene de ellos se toma como una recomendación, y eso tiene mucho más impacto que los anuncios convencionales.

Pero, ¿el fenómeno influencers es algo nuevo?

Bueno, tal y como lo conocemos ahora sí, no obstante la figura del social influencer existe desde tiempos remotos.

Sócrates, Julio César, Jesús, Galileo, Napoleón, Lincolnn, Edison, Gandhi, Lenin, Churchill, Mandela, John Lenon son solo algunas de las figuras aclamadas que han logrado hacer historia por su manera única de pensar y hacer.

Y qué hay de la masa que sigue a los cantos de sirena, los influenciados. Eso tampoco es algo nuevo. No puede existir influencers sin influenciados.

Las investigaciones en el ámbito de la psicología social nos habla de la antropología del prestigio, una especie de sesgo psicológico que nos permite reconocer, admirar y premiar a las personas con habilidades y conocimientos superiores a las nuestras, y eso parece ser que responde a una conducta adaptativa.

Desde el hombre prehistórico, seguir e imitar el mejor cazador podría marcar la diferencia entre vivir o morir.

Todos los seres humanos albergan el deseo inconsciente de caer bien, ser bueno en algo, ser popular, etc., y de algún modo, seguir a los que destacan en eso que admiramos hace que nos sintamos más cerca de ser o tener eso a lo que aspiramos.

Los influencers conectan con nuestras emociones básicas y fantasías primordiales, nos sacan de nuestra vida cotidiana y nos hacen creer que todo es posible.

Todo eso está bien y se comprende fácil, pero hay un problema. En la era pre-internet, para bien o para mal, solo destacaba el que realmente era bueno, en la actualidad puedes convertirte en influencer haciendo el tonto.

Por ejemplo comer cantidades absurdas de comida (Bokyoung), hundir la cara en bollos (@breadfaceblog), dormir en lugares extraños (@followthenap) hacer cosas estando borracho (@drunkpeopledoingthings) etc. :-/

Por supuesto que también hay gente haciendo cosas geniales, el problema es que ahora no hay un filtro, cualquiera puede convertirse en influencer, OMG!

Estamos viviendo en la época del todo vale, y a mi modo de ver eso no debería ser así. No todo vale, o no todo debería valer.

Me preocupa un poco que las nuevas generaciones se pasen el día pegados al móvil,  enganchados a los “challenges” y a los “influencers” de turno.

Y todo ello sin la suficiente madurez intelectual y emocional para gestionar toda la (DES)información que reciben.

¿Qué valores y principios se están fomentado? ¿Qué ideales se están inculcando? ¿Qué visión de la vida, qué promesa de futuro, qué tipo de sociedad se está formando?

Me pregunto cómo será el mundo en 50 años. Abro debate.

Gracias por leerme,

Marcia Lagasse

Image by Diggity Marketing from Unsplash

Influencers e influenciados, una historia antigua que ¿se descarrila?

Puede que te hayas perdido

5 1 vote
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
1 Comment
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
Guti
1 month ago

Todo vale, muy cierta esa frase. Nos guiamos por la influencia de gente que hoy lleva una cosa y mañana justo la contraria. Que incluso nos hacen creer que llevándola seremos diferentes, cuando eso solamente nos convertirá en una oveja más del rebaño donde esa o ese influencer querrá hacer de lider.

1
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x