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Las monomanías perdidas de Géricault: el misterio de los retratos desaparecidos que reaparecen dos siglos después
Por Sofía
La historia del arte está llena de cuadros robados, obras destruidas y piezas desaparecidas durante siglos. Sin embargo, pocos enigmas resultan tan fascinantes como el de las Monomanías de Théodore Géricault, una serie de retratos que unía arte, medicina y psicología en los inicios del siglo XIX.
Durante más de ciento cincuenta años, la mitad de esta colección permaneció desaparecida.
Nadie sabía dónde estaban aquellos cuadros.
Algunos expertos llegaron a pensar que habían sido destruidos.
Sin embargo, el misterio comenzó a resolverse en pleno siglo XXI.
Cuando el arte se convirtió en ciencia
Hacia 1822, el pintor romántico francés Théodore Géricault recibió un encargo poco habitual.
El psiquiatra Étienne-Jean Georget, uno de los pioneros de la medicina mental moderna, quería documentar diferentes trastornos psicológicos mediante retratos realizados con el máximo realismo posible.
El resultado fue una serie de diez pinturas conocidas como las Monomanías.
Cada una representaba a un paciente afectado por una obsesión concreta o una forma específica de trastorno mental.
Lejos de caricaturizar a los enfermos, Géricault los retrató con una humanidad y una dignidad poco frecuentes en la época.
Cinco cuadros desaparecidos
Tras la muerte prematura del artista en 1824, la serie quedó dispersa.
Con el paso del tiempo solo se conocieron cinco obras.
Las otras cinco desaparecieron sin dejar rastro.
Durante generaciones, historiadores y especialistas intentaron localizarlas.
La existencia de aquellas pinturas estaba documentada, pero nadie sabía dónde habían acabado.
El hallazgo inesperado
El misterio comenzó a resolverse en 2021.
Tras años de investigación, el estudioso español Javier Burgos identificó una de las obras desaparecidas en una colección privada italiana.
Se trataba de la llamada Melancolía religiosa.
Un año más tarde apareció una segunda pintura perdida: la Monomanía de la borrachera.
Y en 2023 se produjo un descubrimiento todavía más sorprendente.
Uno de los retratos desaparecidos llevaba décadas expuesto en el Museo del Louvre sin que nadie hubiera advertido su verdadera identidad.
El hombre que estaba en el Louvre

La obra era conocida simplemente como Retrato de un hombre.
Sin embargo, el análisis histórico permitió relacionarla con las descripciones clínicas de principios del siglo XIX.
El cuadro representaba a un paciente afectado por la llamada monomanía de los acontecimientos políticos, una obsesión patológica descrita por los psiquiatras de la época.
Aquella identificación permitió recuperar una nueva pieza del rompecabezas.
Retratar la locura con humanidad
Lo que hace únicas las Monomanías no es únicamente su rareza.
También destaca la mirada profundamente humana de Géricault.
En una época en la que las enfermedades mentales eran objeto de miedo, burla o incomprensión, el pintor mostró a sus modelos como personas reales.
No hay caricaturas.
No hay exageraciones.
Solo rostros marcados por el sufrimiento, la obsesión o la melancolía.
Un misterio aún sin resolver
Gracias a los descubrimientos recientes, hoy conocemos ocho de las diez obras originales.
Sin embargo, dos cuadros continúan desaparecidos.
Quizá permanezcan olvidados en alguna colección privada.
Tal vez cuelguen en un museo bajo una atribución equivocada.
O quizá sigan esperando a que algún investigador los reconozca entre miles de pinturas aparentemente anónimas.
Cuando el arte todavía guarda secretos
La historia de las Monomanías demuestra que incluso las obras más estudiadas pueden seguir escondiendo sorpresas.
Dos siglos después de la muerte de Géricault, sus retratos continúan apareciendo como piezas de un rompecabezas histórico que todavía no está completo.
Y esa es, precisamente, una de las razones por las que el arte sigue fascinándonos.
Porque algunos de sus mayores secretos aún esperan ser descubiertos.
Las monomanías perdidas de Géricault: el misterio de los retratos desaparecidos que reaparecen dos siglos después
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